Nací en Inglaterra, pero crecí en Madrid, en un entorno educativo americano que me enseñó algo fundamental: descubrir qué es lo que realmente te apasiona y construir tu vida alrededor de ello.
Desde muy joven supe que había nacido para comunicar, pero mi curiosidad creativa nunca me permitió expresarme a través de una sola disciplina. La música, la composición, la interpretación, la locución y, más tarde, la producción audiovisual y la dirección creativa se convirtieron en diferentes lenguajes para contar historias y transmitir emociones.
Nunca he entendido el arte como un conjunto de disciplinas separadas, sino como distintas formas de expresar una misma sensibilidad.
Después de tantos años dedicándome a lo que amo, sigo teniendo la misma curiosidad por descubrir nuevas formas de crear, comunicar y emocionar.